
Se dice que nueve jugadores no son de la ciudad y quizá por eso los jicameros no se sienten representados, pero ahora hagamos una reflexión en este detalle: ellos estuvieron el domingo y jugaron ya sea porque se les paga, por puro amor al fútbol o porque tienen un parentesco con alguien de la ciudad, lo importante es que estaban en el terreno de juego para cumplir el compromiso.